La urbanización que se desarrolla en el predio de la antigua Playa San Agustín avanza con un enfoque innovador, utilizando material reciclado de cauces aluvionales para rellenar y nivelar el terreno. Esta iniciativa forma parte de un proyecto de vivienda social que busca brindar condiciones urbanas adecuadas a las familias que lo habiten.
Un convenio interinstitucional permite reutilizar sedimentos
El esquema se sustenta en un convenio de cooperación entre el Ministerio de Energía y Ambiente, la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza y el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). Este acuerdo permite reutilizar sedimentos retirados por Hidráulica de cauces torrenciales, destinándolos a obras de interés social. El material reciclado de cauces aluvionales se emplea en una intervención urbana concreta vinculada a la construcción de viviendas sociales.
El material reciclado de cauces aluvionales se gestiona con criterios ambientales
El Ministerio de Energía y Ambiente, a través de la Dirección de Hidráulica, coordina y ejecuta las tareas de extracción, recolección y descarga del material. Se asegura que los sedimentos estén libres de contaminantes y sean aptos para su uso conforme a la normativa técnica. Además, se garantiza el cumplimiento de condiciones ambientales y de seguridad durante el transporte y la disposición final del material.
La iniciativa transforma un pasivo en un insumo útil
La Provincia reduce el volumen de material destinado al relleno sanitario, optimiza costos logísticos y aplica estos recursos en proyectos habitacionales que requieren tareas intensivas de relleno y nivelación. Esta estrategia fortalece un modelo de gestión más sostenible de la obra pública, integrando criterios ambientales, técnicos y territoriales en la planificación urbana.
La Municipalidad y el IPV colaboran en la ejecución del proyecto
La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza gestiona los permisos necesarios para el acceso y operación de los vehículos, supervisa la disposición del material y brinda apoyo logístico y técnico. El IPV, por su parte, aporta la información técnica y los planos necesarios para definir las áreas de intervención, supervisando la adecuación del terreno según los estándares requeridos para la construcción de viviendas sociales.
La iniciativa se inscribe en un modelo de economía circular
La iniciativa se alinea con los principios de la economía circular, promoviendo el uso eficiente de recursos, la minimización de residuos y la transformación de un pasivo operativo en un insumo útil para obras de interés social. Con esta acción, el Ministerio de Energía y Ambiente consolida una agenda de gestión ambiental aplicada, que combina mantenimiento de infraestructura hídrica, reducción de residuos y apoyo a políticas de vivienda.














