Southern Energy (SESA), el consorcio que impulsa el proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) desde Vaca Muerta, prevé definir a comienzos de abril quién se encargará de construir el gasoducto que conectará los yacimientos neuquinos con el Golfo San Matías, en Río Negro. La obra contempla 478 kilómetros y una inversión total estimada en US$ 1300 millones.
El plan de infraestructura se organiza en cuatro renglones: tres corresponden a los distintos tramos del ducto de 36 pulgadas y el cuarto a la construcción de una planta compresora, considerada clave para mejorar el transporte del gas a lo largo del sistema.
De acuerdo con la información disponible, al menos dos consorcios superaron la evaluación técnica para competir por uno o más tramos del gasoducto. Entre los finalistas figura la sociedad Sacde-Techint, que viene de participar en obras energéticas recientes en la Argentina. También continúa en carrera un consorcio integrado por la estadounidense Pumpco, la italiana Bonatti y la firma local Contreras Hermanos.
En paralelo, la licitación por la planta compresora mantiene a cuatro competidores: Oilfield Production Service (OPS), Pecom, Contreras Hermanos y Víctor Contreras. Las ofertas técnicas y económicas se presentaron en enero y, tras el filtro técnico, se está avanzando con el análisis de las propuestas económicas.
SESA está conformada por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar. Por posibles conflictos de interés, Pampa Energía no participa del comité de adjudicación, por lo que la definición quedará en manos del resto de los socios.
En cuanto al cronograma general, se proyecta que la construcción del gasoducto comience a mediados de este año, con un plazo estimado de dos años, para que esté operativo hacia el invierno de 2028. El esquema de exportación de GNL contempla dos buques de licuefacción en el Golfo San Matías: el primero, Hilli Episeyo, con inicio previsto para septiembre de 2027, y un segundo buque que comenzaría a operar hacia fines de 2028. Con ambas unidades en marcha, el país podría alcanzar una capacidad de exportación equivalente a una porción relevante de la producción actual, lo que vuelve central contar con el nuevo ducto en servicio.












